Quiénes somos
La línea editorial es una sola: publicar series que resistan una segunda mirada. Trabajamos con material documental donde el contexto importa tanto como la imagen: qué se eligió dejar fuera del cuadro, a qué hora se disparó, con qué distancia se trabajó y por qué. Cada edición se arma como un número de revista impresa, con titulares en serif y datos técnicos en sans, sobre fondos papel hueso y negro carbón con acentos ámbar.
No somos un servicio ni un estudio que ejecuta encargos. Somos una publicación que edita, ordena y presenta trabajo de autor, y que abre convocatorias para series inéditas.
Fotógrafos que sostienen un proyecto durante meses, editores que necesitan entender el armado de una secuencia, curadores que buscan contexto de producción y estudiantes que quieren ver cómo se piensa una serie antes de publicarla.
Coherencia interna, criterio de edición y una pregunta que atraviese el conjunto. Nos interesa el trabajo donde se nota el paso del tiempo: visitas repetidas, luz distinta, personajes que vuelven a aparecer.
Imágenes en gran formato acompañadas de pies de foto técnicos, notas de campo y decisiones de encuadre. La idea es que el lector pueda reconstruir el proceso, no solo ver el resultado final.
Entrevistas breves, reseñas de exposiciones, lecturas de portafolio y convocatorias abiertas. Todo gira alrededor de la narrativa visual y de cómo se construye una historia más allá del disparo aislado.
Si tenés una serie documental terminada o en curso, la convocatoria sigue abierta. Escribinos y contanos en qué estás trabajando.
Enviar una serieColaboraciones editoriales verificadas
Publicar una serie documental implica acuerdos concretos: quién edita, quién revisa los textos de sala, quién presta un espacio para exponer. Estas son las instancias y los tipos de aliados con los que trabajamos cuando el material lo justifica. No listamos nombres que no podamos respaldar.
Centros culturales, galerías de barrio y salas gestionadas por colectivos que ceden pared durante varias semanas para montar una serie completa. La revista acompaña el montaje con una nota curatorial y un cuadernillo de datos de cámara. La relación se sostiene en la disponibilidad real del espacio y en el cuidado de las copias impresas.
Profesionales que revisan series inéditas antes de que entren a la revista. Su trabajo no es aprobar o rechazar, sino señalar dónde una secuencia pierde fuerza, qué imagen sobra y qué contexto falta. Cada lectura queda registrada en las notas de edición que acompañan al número publicado.
Fondos documentales que permiten contrastar un ensayo actual con material histórico del mismo territorio. Cuando una serie dialoga con imágenes previas, citamos la procedencia y las condiciones de consulta. Es un respaldo de investigación, no un aval comercial.
Programas formativos que usan los ensayos publicados como material de estudio para hablar de encuadre, secuencia y edición. La colaboración consiste en sesiones de lectura conjunta y en la devolución escrita que los estudiantes envían sobre cada serie.