Antes de desglosar una serie, conviene aclarar el marco. Aquí no se evalúa si una fotografía es buena o mala, ni se dictan reglas fijas sobre cómo documentar. Lo que se publica es una lectura editorial: qué se observó en las imágenes, qué decisiones de encuadre quedaron registradas y cómo se articuló el contexto de producción. Los casos que aparecen en la revista parten de series documentales ya existentes, no de encargos comerciales, y no representan a clientes ni a proyectos ajenos presentados como propios.